Peru
PERU
(verificar con palabras del orador)
Intervención
del Embajador Gonzalo Gutiérrez
Representante Permanente del Perú
ante las Naciones Unidas
en la Sesión de la Segunda Reunión Preparatoria
para la Conferencia de Naciones Unidas
sobre Desarrollo Sostenible
Nueva York, 7 de marzo de 2011
2
Muchas gracias, señor Presidente.
Permítame, en primer lugar, felicitar a los miembros del buró por el
excelente trabajo realizado. Es importante que avancemos en el
proceso de Río + 20, tanto en este año como en el próximo, con
acuerdos concretos, realistas y tangibles, 20 años después de lo que
representó un punto de inflexión para la humanidad, cuando
asumimos la concepción del desarrollo sostenible, como la
entendemos hoy.
Mi delegación se asocia, asimismo, a la intervención efectuada por el
Representante Permanente de la República Argentina, en nombre
del Grupo de los 77 y China. Asimismo, nos asociamos a lo dicho
por el Representante Permanente de Chile, en nombre del Grupo de
Río.
Señor Presidente,
El Perú coincide plenamente en que una de los principales
propósitos de esta Conferencia sea realizar una revisión de lo que ha
representado el avance, tanto en la Agenda 21, como en el Plan de
Implementación de Johannesburgo, así como también revisar
algunos vacíos y retos que se tienen por delante para continuar
trabajando en función a la promoción de los 3 pilares del desarrollo
sostenible en todas las actividades productivas y de consumo de la
humanidad.
3
Al manifestar dicha coincidencia, lo hacemos apoyados en el hecho
que el Perú es un país con un importante patrimonio natural y
cultural, que ofrece múltiples oportunidades de desarrollo mediante el
aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, la gestión
integral de la calidad ambiental y la realización de actividades
socioeconómicas con criterios de competitividad y proyección
regional y mundial. Bajo estas premisas, nuestro país viene
construyendo importantes experiencias en este tema, cuyos siete
principios rectores nos permitimos sintetizar a continuación:
1. Transectorialidad.- El carácter transectorial de la gestión
ambiental implica que la actuación de las autoridades públicas
con competencias ambientales debe ser coordinada y
articulada a nivel nacional, sectorial, regional y local, con el
objetivo de asegurar el desarrollo de acciones integradas,
armónicas y sinérgicas, para optimizar sus resultados.
2. Análisis costo-beneficio.- Las acciones públicas deben
considerar el análisis entre los recursos a invertir y los retornos
sociales, ambientales y económicos esperados.
3. Competitividad.- Las gestiones públicas en materia ambiental
deben contribuir a mejorar la competitividad del país en el
marco del desarrollo socioeconómico y la protección del interés
público.
4
4. Gestión por resultados.- Las acciones públicas deben
orientarse a una gestión por resultados e incluir mecanismos
de incentivo y sanción para asegurar el adecuado cumplimiento
de los resultados esperados.
5. Seguridad jurídica.- Los actos públicos deben sustentarse en
normas y criterios claros, coherentes y consistentes en el
tiempo, a fin de asegurar la predictibilidad, confianza y
gradualismo de la gestión pública en materia ambiental.
6. Mejora continua.- La sostenibilidad ambiental es un objetivo de
largo plazo que debe alcanzarse a través de esfuerzos
progresivos, dinámicos y permanentes, que generen mejoras
incrementales.
7. Cooperación público-privada.- Debe propiciarse la conjunción
de esfuerzos entre las acciones públicas y las del sector
privado, incluyendo a la sociedad civil, a fin de consolidar
objetivos comunes y compartir responsabilidades en la gestión
ambiental.
La articulación de estos principios en políticas públicas no ha estado
exenta de retos relacionados al desarrollo de capacidades y
competencias públicas, la prevención de controversias y el efectivo
cumplimiento de los mandatos legales. Esto nos ha obligado a un
importante esfuerzo de coordinación interinstitucional, a la
descentralización y a la búsqueda de sinergias entre las autoridades,
5
el sector privado y la sociedad civil; así como a la consolidación de
los instrumentos de gestión ambiental. En esa misma línea, resulta
importante posicionar el tema ambiental en las decisiones de Estado
articulando las capacidades nacionales, creando sinergias y
promoviendo una activa participación ciudadana y pluricultural de la
población en la gestión ambiental y, en particular, la intervención
directa de grupos minoritarios o vulnerables, evitando todo tipo de
discriminación.
Nuestra experiencia también nos ha demostrado lo fundamental que
es impulsar, a nivel multilateral, el acceso a los mecanismos de
cooperación técnica, transferencia tecnológica y recursos financieros
para el fortalecimiento de las capacidades nacionales en materia
ambiental, en el marco de los Acuerdos y Convenios Internacionales.
Creemos que el proceso preparatorio de Rio + 20 debe poner
especial atención a este importante tema para los países en
desarrollo.
Señor Presidente,
No quisiera finalizar esta intervención sin dejar de hacer una breve
mención a dos temas importantes del proceso Río + 20: Economía
verde y el marco institucional para el desarrollo sostenible.
Sobre el primero, estamos dispuestos a sumarnos al esfuerzo de
trabajar dicho concepto, en la medida que sus resultados impliquen
el desarrollo de consensos en torno a las tendencias que deben guiar
6
nuevos modos de producción y vida basados en los principios de
sustentabilidad, ética, solidaridad, inclusión social y justicia;
entendiendo que es necesario superar ciertas inconsistencias que
prevalecen en los patrones clásicos de desarrollo, sin que ello
implique el reemplazo del concepto de desarrollo sostenible, que
continúa siendo válido para nosotros.
Finalmente, en cuanto al marco institucional, resulta pertinente
trabajar una coordinación y articulación de responsabilidades más
eficaz y eficiente entre las agencias del sistema de Naciones Unidas.
Este punto es fundamental, tomando en consideración que el
desarrollo sostenible reviste significativa relevancia para la mayoría
de la membresía, y muy en especial para el Perú; es por ello que
consideramos indispensable que este asunto sea tratado de forma
comprehensiva y cuidadosa con el propósito de encontrar soluciones
integrales y concretas que se traduzcan en asegurar la efectividad y
eficacia del trabajo conjunto de la Organización y sus agencias. En
este esfuerzo, los Estados debemos afirmar una clara voluntad
política en el corto plazo, con la finalidad de dar un mensaje claro en
Río de Janeiro el 2012.
Muchas gracias.
(verificar con palabras del orador)
Intervención
del Embajador Gonzalo Gutiérrez
Representante Permanente del Perú
ante las Naciones Unidas
en la Sesión de la Segunda Reunión Preparatoria
para la Conferencia de Naciones Unidas
sobre Desarrollo Sostenible
Nueva York, 7 de marzo de 2011
2
Muchas gracias, señor Presidente.
Permítame, en primer lugar, felicitar a los miembros del buró por el
excelente trabajo realizado. Es importante que avancemos en el
proceso de Río + 20, tanto en este año como en el próximo, con
acuerdos concretos, realistas y tangibles, 20 años después de lo que
representó un punto de inflexión para la humanidad, cuando
asumimos la concepción del desarrollo sostenible, como la
entendemos hoy.
Mi delegación se asocia, asimismo, a la intervención efectuada por el
Representante Permanente de la República Argentina, en nombre
del Grupo de los 77 y China. Asimismo, nos asociamos a lo dicho
por el Representante Permanente de Chile, en nombre del Grupo de
Río.
Señor Presidente,
El Perú coincide plenamente en que una de los principales
propósitos de esta Conferencia sea realizar una revisión de lo que ha
representado el avance, tanto en la Agenda 21, como en el Plan de
Implementación de Johannesburgo, así como también revisar
algunos vacíos y retos que se tienen por delante para continuar
trabajando en función a la promoción de los 3 pilares del desarrollo
sostenible en todas las actividades productivas y de consumo de la
humanidad.
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Al manifestar dicha coincidencia, lo hacemos apoyados en el hecho
que el Perú es un país con un importante patrimonio natural y
cultural, que ofrece múltiples oportunidades de desarrollo mediante el
aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, la gestión
integral de la calidad ambiental y la realización de actividades
socioeconómicas con criterios de competitividad y proyección
regional y mundial. Bajo estas premisas, nuestro país viene
construyendo importantes experiencias en este tema, cuyos siete
principios rectores nos permitimos sintetizar a continuación:
1. Transectorialidad.- El carácter transectorial de la gestión
ambiental implica que la actuación de las autoridades públicas
con competencias ambientales debe ser coordinada y
articulada a nivel nacional, sectorial, regional y local, con el
objetivo de asegurar el desarrollo de acciones integradas,
armónicas y sinérgicas, para optimizar sus resultados.
2. Análisis costo-beneficio.- Las acciones públicas deben
considerar el análisis entre los recursos a invertir y los retornos
sociales, ambientales y económicos esperados.
3. Competitividad.- Las gestiones públicas en materia ambiental
deben contribuir a mejorar la competitividad del país en el
marco del desarrollo socioeconómico y la protección del interés
público.
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4. Gestión por resultados.- Las acciones públicas deben
orientarse a una gestión por resultados e incluir mecanismos
de incentivo y sanción para asegurar el adecuado cumplimiento
de los resultados esperados.
5. Seguridad jurídica.- Los actos públicos deben sustentarse en
normas y criterios claros, coherentes y consistentes en el
tiempo, a fin de asegurar la predictibilidad, confianza y
gradualismo de la gestión pública en materia ambiental.
6. Mejora continua.- La sostenibilidad ambiental es un objetivo de
largo plazo que debe alcanzarse a través de esfuerzos
progresivos, dinámicos y permanentes, que generen mejoras
incrementales.
7. Cooperación público-privada.- Debe propiciarse la conjunción
de esfuerzos entre las acciones públicas y las del sector
privado, incluyendo a la sociedad civil, a fin de consolidar
objetivos comunes y compartir responsabilidades en la gestión
ambiental.
La articulación de estos principios en políticas públicas no ha estado
exenta de retos relacionados al desarrollo de capacidades y
competencias públicas, la prevención de controversias y el efectivo
cumplimiento de los mandatos legales. Esto nos ha obligado a un
importante esfuerzo de coordinación interinstitucional, a la
descentralización y a la búsqueda de sinergias entre las autoridades,
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el sector privado y la sociedad civil; así como a la consolidación de
los instrumentos de gestión ambiental. En esa misma línea, resulta
importante posicionar el tema ambiental en las decisiones de Estado
articulando las capacidades nacionales, creando sinergias y
promoviendo una activa participación ciudadana y pluricultural de la
población en la gestión ambiental y, en particular, la intervención
directa de grupos minoritarios o vulnerables, evitando todo tipo de
discriminación.
Nuestra experiencia también nos ha demostrado lo fundamental que
es impulsar, a nivel multilateral, el acceso a los mecanismos de
cooperación técnica, transferencia tecnológica y recursos financieros
para el fortalecimiento de las capacidades nacionales en materia
ambiental, en el marco de los Acuerdos y Convenios Internacionales.
Creemos que el proceso preparatorio de Rio + 20 debe poner
especial atención a este importante tema para los países en
desarrollo.
Señor Presidente,
No quisiera finalizar esta intervención sin dejar de hacer una breve
mención a dos temas importantes del proceso Río + 20: Economía
verde y el marco institucional para el desarrollo sostenible.
Sobre el primero, estamos dispuestos a sumarnos al esfuerzo de
trabajar dicho concepto, en la medida que sus resultados impliquen
el desarrollo de consensos en torno a las tendencias que deben guiar
6
nuevos modos de producción y vida basados en los principios de
sustentabilidad, ética, solidaridad, inclusión social y justicia;
entendiendo que es necesario superar ciertas inconsistencias que
prevalecen en los patrones clásicos de desarrollo, sin que ello
implique el reemplazo del concepto de desarrollo sostenible, que
continúa siendo válido para nosotros.
Finalmente, en cuanto al marco institucional, resulta pertinente
trabajar una coordinación y articulación de responsabilidades más
eficaz y eficiente entre las agencias del sistema de Naciones Unidas.
Este punto es fundamental, tomando en consideración que el
desarrollo sostenible reviste significativa relevancia para la mayoría
de la membresía, y muy en especial para el Perú; es por ello que
consideramos indispensable que este asunto sea tratado de forma
comprehensiva y cuidadosa con el propósito de encontrar soluciones
integrales y concretas que se traduzcan en asegurar la efectividad y
eficacia del trabajo conjunto de la Organización y sus agencias. En
este esfuerzo, los Estados debemos afirmar una clara voluntad
política en el corto plazo, con la finalidad de dar un mensaje claro en
Río de Janeiro el 2012.
Muchas gracias.
Stakeholders