Nicaragua
1
`
INTERVENCIÓN DEL PADRE MIGUEL D´ESCOTO BROCKMANN, MINISTRO ASESOR
DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE
NICARAGUA, DANIEL ORTEGA SAAVEDRA, EN LA CONFERENCIA CUMRE DE
NACIONES UNIDAS RIO+20, PRONUNCIADA EL 22 DE JUNIO DE 2012 EN RIO DE
JANIERO, BRASIL
Señora Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anfitriona de Rio+20,
Señor Sha Zukang, Secretario General de esta Conferencia,
Queridos hermanos y hermanas,
Reciban todos y todas el más caluroso saludo Sandinista de parte del Presidente Comandante Daniel
Ortega Saavedra—en cuya representación estoy aquí en Río hablando hoy con ustedes.
Pareciera que fue apenas ayer que se celebró aquí, en esta linda y hospitalaria ciudad de Río de
Janeiro, la Cumbre de la Tierra, que en verdad fue la más importante reunión en defensa de la
Madre Tierra jamás realizada por la humanidad.
Pero, en realidad, no fue ayer. Eso ocurrió hace ya 20 años y, por no haber acatado todo lo que se
advirtió en Rio en 1992, miles y miles de especies vivientes, cuyo desarrollo evolutivo tomó
muchos millones de años, están condenadas a desaparecer en el curso de la vida de los aquí
presentes.
Este cataclísmico proceso de desaparición de las especies se convierte en algo irreversible una vez
alcanzado y superado el máximo nivel de daño tolerable por cada una de las diferentes especies.
Para impedir que el resto de las especies, incluyendo la humana, también desaparezcan, era
imperativo que en esta Cumbre de Rio+20 se acordaran medidas heroicas, drásticamente generosas.
Aquí en Rio de Janeiro, aún retumban las vibrantes, firmes e importantísimas palabras pronunciadas
hace 20 años, en la Cumbre de la Tierra, por el Comandante Fidel Castro Ruz, nuestro profeta
mayor en estos días de dolor y zozobra, pero también de esperanzas.
“Una importante especie biológica”, nos decía Fidel en ese entonces, “está en riesgo de desaparecer
por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.”
Y continua: “Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.”
Fidel concluye sus observaciones diciéndonos “La solución no puede ser impedir el desarrollo a los
que más lo necesitan… Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir
2
mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta... Mañana será demasiado tarde para hacer
lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo.”
Es por eso que hoy, 20 años después de que Fidel nos hiciera esa advertencia, yo me dirijo a
Ustedes, queridos hermanos y hermanas, con tristeza, con pesar pero también con una inmensa
gratitud hacia Brasil por haberse esforzado tanto y, por haber sacado, el mejor documento posible;
por haber asumido la tarea, nada envidiable, de reconciliar lo irreconciliable, manteniendo en
vigencia la Cumbre de la Tierra, incluyendo el principio de las responsabilidades comunes pero
diferenciadas. En el documento final se logró, tal como lo expresó nuestra anfitriona, que la
erradicación de la pobreza fuera aceptada como el mayor reto de la humanidad, se adoptaron los
objetivos de desarrollo sostenible y a nosotros nos agradó que haya mencionado los derechos de la
Madre Tierra. NO obstante, hay que señalar que la llamada “Economía Verde”, de que tanto se
habló en ésta Cumbre, y tanto se recoge en el documento final, no es más que el ambientalismo del
capitalismo, que privatiza la riqueza y socializa la pobreza. Hermanos y hermanas, con estos
conceptos lo único que lograremos es acelerar nuestra destrucción de la creación de Dios, nuestro
Señor.
Con tristeza por haber constatado nuevamente que en nuestra Organización de las Naciones Unidas
no es posible sacar un documento vinculante a la altura de las exigencias que la crítica situación de
nuestro planeta y la sobrevivencia de nuestra propia especie nos exigen. Nuestro documento final
representa otra oportunidad desaprovechada; una repetición de Copenhague, de Cancún y Durban.
Es una declaración que aportará casi nada para la lucha por nuestra sobrevivencia como especie.
Con pesar porque nuestra declaración final no recoge, para nada, los conocimientos y la sabiduría
de nuestros pueblos originarios que nos enseñan a convivir en armonía con la Madre Tierra y con
nuestra propia especie humana. No recoge tampoco los valores centrales de todas nuestras
diferentes religiones y tradiciones ético-filosóficas como son el amor, la justicia social, la defensa
de la vida y la solidaridad.
No obstante, independientemente de Rio+20, se percibe también una creciente luz de amor y
solidaridad con la Madre Tierra y con la humanidad. Una luz de vida y esperanza que nos viene del
Sur. La semilla que sembró el gran profeta de nuestro tiempo, el Comandante Fidel Castro Ruz, en
la heroica y siempre solidaria hermana Republica de Cuba, está dando sus frutos por toda nuestra
Patria Grande, América Latina y el Caribe, mientras que en la propia Cuba, la Revolución se sigue
robusteciendo con el Presidente Raúl Castro Ruz. Aplaudimos su intervención aquí en Rio+20,
corta pero contundente.
Después de Cuba, fue en la pequeña, heroica, antiimperialista y martirizada Nicaragua de Sandino y
de Darío, de Morazán y de Bolívar, donde se vieron los primeros destellos del Alba de oro cuya
propagación y extensión es ya algo indetenible. Con el Comandante Daniel Ortega Saavedra
nuevamente en el poder, el pueblo de Nicaragua ha recuperado su derecho a gobernar y a defender,
con toda su alma, los derechos de la Madre Tierra.
Después de Fidel y de Daniel, el Señor nos envió a otro gran profeta, el queridísimo y
mundialmente admirado por los pobres, los desposeídos, los hambrientos y todos los amantes de la
paz y la justicia, el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, que ha convertido a su patria, la
República Bolivariana de Venezuela, en el centro neurálgico de la revolución ecológica y
humanitaria en toda nuestra América latina y caribeña.
3
Poco después vimos aparecer como presidente de la hermana República Plurinacional de Bolivia al
Presidente Evo Morales Ayma, Héroe Mundial de la Madre Tierra. Bolivia ha puesto a la orden del
día los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos originarios alrededor del mundo.
Con la aparición de Rafael Correa Delgado en la presidencia de la hermana República de Ecuador y
con su Revolución Ciudadana, vimos fortalecer más el movimiento libertario en nuestra Patria
Grande. La iniciativa Yasuní-ITT es un ejemplo claro de cómo es posible convivir con nuestra
Madre Tierra sin causarle daños que repercuten contra nosotros mismos ya que, aunque ella puede
vivir sin nosotros, nosotros no podemos vivir sin ella.
En San Vicente y las Granadinas, en Dominica, como también en Antigua y Barbuda, los Primeros
Ministros Ralph Gonsalves, Roosevelt Skerrit, y Winston Baldwin Spencer se han sumado a nuestro
gran movimiento libertario. Aunque en Honduras el imperio logró, mediante un golpe de Estado
militar, sacar al presidente José Manuel Zelaya, sabemos que el valiente pueblo hondureño sabrá
defender sus ideales democráticos. Al hablar de golpe de Estado, quiero expresar la inclaudicable
solidaridad de Nicaragua con el presidente del Paraguay, Fernando Lugo Méndez, contra quien, la
derecha stroessnerista de su país está queriendo consumar lo que solo podemos caracterizar como
un golpe de Estado.
No podemos dejar de mencionar el importantísimo papel que Brasil, con Lula, jugó para
profundizar la unidad y lograr una eventual consolidación formal de nuestra Patria Grande
latinoamericana y caribeña. Eso es algo que ha seguido, sin interrupción alguna, bajo la Presidencia
de Dilma Rousseff, nuestra querida anfitriona. Aprovechamos la ocasión para enviar nuestros más
fraternos saludos y parabienes al gran Lula.
Argentina, con Nestor Kirchner primero y ahora con Cristina Fernández de Kirchner, ha vuelto a ser
país emblemático de la dignidad latinoamericana que lucha por la paz, la unidad y la solidaridad
pero que no está dispuesta a permitir que se violenten su independencia, soberanía o integridad
territorial. Nos solidarizamos con Cristina en su valiente lucha por que se nos devuelva Las
Malvinas. Digo, se le devuelva a Argentina, pero también a nosotros, porque Las Malvinas son
parte integral e inseparable de nuestra Patria Grande latinoamericana y caribeña.
Expresamos nuestro cariño, respeto y gratitud al Señor Sha Zukang, Secretario General de esta
Conferencia. Son los Jefes de Estado, y no los funcionarios de la ONU, los únicos que pueden
cambiar o reinventar nuestra Organización para que sea capaz de emitir los necesarios acuerdos
vinculantes y tenga la facultad de tomar, dentro del marco de la noviolencia activa y creativa
medidas coercitivas para lograr su acatamiento; para que no siga siendo instrumento de ningún
Estado; para que no permita que se sigan cometiendo las ya frecuentísimas y criminales guerras de
agresión con total y absoluta impunidad y para que se respeten los derechos de la Madre Tierra.
Nosotros, con el propósito de asistir a los Jefes de Estado y de Gobierno, sobre cómo se podría
hacer esta reinvención, hemos preparada una propuesta de Reinvención de la ONU que pronto
haremos circular en siete idiomas, los seis idiomas oficiales de hoy, mas portugués que proponemos
sea también declarado idioma oficial de las Naciones Unidas. Quiero agradecer a mis amigos del
gobierno de Argelia por haberme ayudado a traducirla en varias idiomas.
Me complace poderles informar que Nicaragua se ha convertido en el primer país Miembro de la
ONU que formalmente ha aceptado la propuesta de Declaración Universal del Bien Común de la
4
Madre Tierra y de la Humanidad, una de las tres partes que integran nuestra propuesta para la
reinvención de la ONU. Esta propuesta recoge lo esencial de la Carta de la Tierra, de la
Declaración de Cochabamba y la elaboramos con la indispensable colaboración de nuestro muy
querido hermano, Leonardo Boff, después de amplias consultas con expertos en nuestras cinco
regiones geográficas.
El Presidente Ortega, fiel discípulo de Jesús de Nazaret y de Fidel, se encargó de que esta
Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad fuera conocida hasta
en los lugares más recónditos de Nicaragua, en todos los colegios y universidades como también
por toda la ciudadanía, entre quienes la Declaración ha generado niveles de interés y entusiasmo
que la declaración final de Rio+20 jamás podría generar en ningún lado.
Muchas Gracias por su amable atención.
Hermanos y hermanas, permítanme terminar mi intervención invocando a Nuestra Señora de
Aparecida para que interceda por nosotros y nosotras y nos ayude a sobrevivir los cataclísmicos
fenómenos naturales que se aproximan pero, que nosotros aun no parecemos tomar con la seriedad
que merecen ser tomados.
Muchas Gracias.
`
INTERVENCIÓN DEL PADRE MIGUEL D´ESCOTO BROCKMANN, MINISTRO ASESOR
DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE
NICARAGUA, DANIEL ORTEGA SAAVEDRA, EN LA CONFERENCIA CUMRE DE
NACIONES UNIDAS RIO+20, PRONUNCIADA EL 22 DE JUNIO DE 2012 EN RIO DE
JANIERO, BRASIL
Señora Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anfitriona de Rio+20,
Señor Sha Zukang, Secretario General de esta Conferencia,
Queridos hermanos y hermanas,
Reciban todos y todas el más caluroso saludo Sandinista de parte del Presidente Comandante Daniel
Ortega Saavedra—en cuya representación estoy aquí en Río hablando hoy con ustedes.
Pareciera que fue apenas ayer que se celebró aquí, en esta linda y hospitalaria ciudad de Río de
Janeiro, la Cumbre de la Tierra, que en verdad fue la más importante reunión en defensa de la
Madre Tierra jamás realizada por la humanidad.
Pero, en realidad, no fue ayer. Eso ocurrió hace ya 20 años y, por no haber acatado todo lo que se
advirtió en Rio en 1992, miles y miles de especies vivientes, cuyo desarrollo evolutivo tomó
muchos millones de años, están condenadas a desaparecer en el curso de la vida de los aquí
presentes.
Este cataclísmico proceso de desaparición de las especies se convierte en algo irreversible una vez
alcanzado y superado el máximo nivel de daño tolerable por cada una de las diferentes especies.
Para impedir que el resto de las especies, incluyendo la humana, también desaparezcan, era
imperativo que en esta Cumbre de Rio+20 se acordaran medidas heroicas, drásticamente generosas.
Aquí en Rio de Janeiro, aún retumban las vibrantes, firmes e importantísimas palabras pronunciadas
hace 20 años, en la Cumbre de la Tierra, por el Comandante Fidel Castro Ruz, nuestro profeta
mayor en estos días de dolor y zozobra, pero también de esperanzas.
“Una importante especie biológica”, nos decía Fidel en ese entonces, “está en riesgo de desaparecer
por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.”
Y continua: “Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.”
Fidel concluye sus observaciones diciéndonos “La solución no puede ser impedir el desarrollo a los
que más lo necesitan… Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir
2
mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta... Mañana será demasiado tarde para hacer
lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo.”
Es por eso que hoy, 20 años después de que Fidel nos hiciera esa advertencia, yo me dirijo a
Ustedes, queridos hermanos y hermanas, con tristeza, con pesar pero también con una inmensa
gratitud hacia Brasil por haberse esforzado tanto y, por haber sacado, el mejor documento posible;
por haber asumido la tarea, nada envidiable, de reconciliar lo irreconciliable, manteniendo en
vigencia la Cumbre de la Tierra, incluyendo el principio de las responsabilidades comunes pero
diferenciadas. En el documento final se logró, tal como lo expresó nuestra anfitriona, que la
erradicación de la pobreza fuera aceptada como el mayor reto de la humanidad, se adoptaron los
objetivos de desarrollo sostenible y a nosotros nos agradó que haya mencionado los derechos de la
Madre Tierra. NO obstante, hay que señalar que la llamada “Economía Verde”, de que tanto se
habló en ésta Cumbre, y tanto se recoge en el documento final, no es más que el ambientalismo del
capitalismo, que privatiza la riqueza y socializa la pobreza. Hermanos y hermanas, con estos
conceptos lo único que lograremos es acelerar nuestra destrucción de la creación de Dios, nuestro
Señor.
Con tristeza por haber constatado nuevamente que en nuestra Organización de las Naciones Unidas
no es posible sacar un documento vinculante a la altura de las exigencias que la crítica situación de
nuestro planeta y la sobrevivencia de nuestra propia especie nos exigen. Nuestro documento final
representa otra oportunidad desaprovechada; una repetición de Copenhague, de Cancún y Durban.
Es una declaración que aportará casi nada para la lucha por nuestra sobrevivencia como especie.
Con pesar porque nuestra declaración final no recoge, para nada, los conocimientos y la sabiduría
de nuestros pueblos originarios que nos enseñan a convivir en armonía con la Madre Tierra y con
nuestra propia especie humana. No recoge tampoco los valores centrales de todas nuestras
diferentes religiones y tradiciones ético-filosóficas como son el amor, la justicia social, la defensa
de la vida y la solidaridad.
No obstante, independientemente de Rio+20, se percibe también una creciente luz de amor y
solidaridad con la Madre Tierra y con la humanidad. Una luz de vida y esperanza que nos viene del
Sur. La semilla que sembró el gran profeta de nuestro tiempo, el Comandante Fidel Castro Ruz, en
la heroica y siempre solidaria hermana Republica de Cuba, está dando sus frutos por toda nuestra
Patria Grande, América Latina y el Caribe, mientras que en la propia Cuba, la Revolución se sigue
robusteciendo con el Presidente Raúl Castro Ruz. Aplaudimos su intervención aquí en Rio+20,
corta pero contundente.
Después de Cuba, fue en la pequeña, heroica, antiimperialista y martirizada Nicaragua de Sandino y
de Darío, de Morazán y de Bolívar, donde se vieron los primeros destellos del Alba de oro cuya
propagación y extensión es ya algo indetenible. Con el Comandante Daniel Ortega Saavedra
nuevamente en el poder, el pueblo de Nicaragua ha recuperado su derecho a gobernar y a defender,
con toda su alma, los derechos de la Madre Tierra.
Después de Fidel y de Daniel, el Señor nos envió a otro gran profeta, el queridísimo y
mundialmente admirado por los pobres, los desposeídos, los hambrientos y todos los amantes de la
paz y la justicia, el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, que ha convertido a su patria, la
República Bolivariana de Venezuela, en el centro neurálgico de la revolución ecológica y
humanitaria en toda nuestra América latina y caribeña.
3
Poco después vimos aparecer como presidente de la hermana República Plurinacional de Bolivia al
Presidente Evo Morales Ayma, Héroe Mundial de la Madre Tierra. Bolivia ha puesto a la orden del
día los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos originarios alrededor del mundo.
Con la aparición de Rafael Correa Delgado en la presidencia de la hermana República de Ecuador y
con su Revolución Ciudadana, vimos fortalecer más el movimiento libertario en nuestra Patria
Grande. La iniciativa Yasuní-ITT es un ejemplo claro de cómo es posible convivir con nuestra
Madre Tierra sin causarle daños que repercuten contra nosotros mismos ya que, aunque ella puede
vivir sin nosotros, nosotros no podemos vivir sin ella.
En San Vicente y las Granadinas, en Dominica, como también en Antigua y Barbuda, los Primeros
Ministros Ralph Gonsalves, Roosevelt Skerrit, y Winston Baldwin Spencer se han sumado a nuestro
gran movimiento libertario. Aunque en Honduras el imperio logró, mediante un golpe de Estado
militar, sacar al presidente José Manuel Zelaya, sabemos que el valiente pueblo hondureño sabrá
defender sus ideales democráticos. Al hablar de golpe de Estado, quiero expresar la inclaudicable
solidaridad de Nicaragua con el presidente del Paraguay, Fernando Lugo Méndez, contra quien, la
derecha stroessnerista de su país está queriendo consumar lo que solo podemos caracterizar como
un golpe de Estado.
No podemos dejar de mencionar el importantísimo papel que Brasil, con Lula, jugó para
profundizar la unidad y lograr una eventual consolidación formal de nuestra Patria Grande
latinoamericana y caribeña. Eso es algo que ha seguido, sin interrupción alguna, bajo la Presidencia
de Dilma Rousseff, nuestra querida anfitriona. Aprovechamos la ocasión para enviar nuestros más
fraternos saludos y parabienes al gran Lula.
Argentina, con Nestor Kirchner primero y ahora con Cristina Fernández de Kirchner, ha vuelto a ser
país emblemático de la dignidad latinoamericana que lucha por la paz, la unidad y la solidaridad
pero que no está dispuesta a permitir que se violenten su independencia, soberanía o integridad
territorial. Nos solidarizamos con Cristina en su valiente lucha por que se nos devuelva Las
Malvinas. Digo, se le devuelva a Argentina, pero también a nosotros, porque Las Malvinas son
parte integral e inseparable de nuestra Patria Grande latinoamericana y caribeña.
Expresamos nuestro cariño, respeto y gratitud al Señor Sha Zukang, Secretario General de esta
Conferencia. Son los Jefes de Estado, y no los funcionarios de la ONU, los únicos que pueden
cambiar o reinventar nuestra Organización para que sea capaz de emitir los necesarios acuerdos
vinculantes y tenga la facultad de tomar, dentro del marco de la noviolencia activa y creativa
medidas coercitivas para lograr su acatamiento; para que no siga siendo instrumento de ningún
Estado; para que no permita que se sigan cometiendo las ya frecuentísimas y criminales guerras de
agresión con total y absoluta impunidad y para que se respeten los derechos de la Madre Tierra.
Nosotros, con el propósito de asistir a los Jefes de Estado y de Gobierno, sobre cómo se podría
hacer esta reinvención, hemos preparada una propuesta de Reinvención de la ONU que pronto
haremos circular en siete idiomas, los seis idiomas oficiales de hoy, mas portugués que proponemos
sea también declarado idioma oficial de las Naciones Unidas. Quiero agradecer a mis amigos del
gobierno de Argelia por haberme ayudado a traducirla en varias idiomas.
Me complace poderles informar que Nicaragua se ha convertido en el primer país Miembro de la
ONU que formalmente ha aceptado la propuesta de Declaración Universal del Bien Común de la
4
Madre Tierra y de la Humanidad, una de las tres partes que integran nuestra propuesta para la
reinvención de la ONU. Esta propuesta recoge lo esencial de la Carta de la Tierra, de la
Declaración de Cochabamba y la elaboramos con la indispensable colaboración de nuestro muy
querido hermano, Leonardo Boff, después de amplias consultas con expertos en nuestras cinco
regiones geográficas.
El Presidente Ortega, fiel discípulo de Jesús de Nazaret y de Fidel, se encargó de que esta
Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad fuera conocida hasta
en los lugares más recónditos de Nicaragua, en todos los colegios y universidades como también
por toda la ciudadanía, entre quienes la Declaración ha generado niveles de interés y entusiasmo
que la declaración final de Rio+20 jamás podría generar en ningún lado.
Muchas Gracias por su amable atención.
Hermanos y hermanas, permítanme terminar mi intervención invocando a Nuestra Señora de
Aparecida para que interceda por nosotros y nosotras y nos ayude a sobrevivir los cataclísmicos
fenómenos naturales que se aproximan pero, que nosotros aun no parecemos tomar con la seriedad
que merecen ser tomados.
Muchas Gracias.
Stakeholders