Cuba
Sra Presidenta, sres Delegados:
Ante todo quisiéramos expresar nuestro beneplácito con su elección y la
encomiable labor que realiza, estando seguros del éxito de ésta y las futuras
sesiones del trabajo bajo su conducción. Cuba se adhiere a lo expresado por
el delegado de Pakistán en representación del G-77+ China.
Para nadie es un secreto el por qué discutimos hoy, en el marco de la
Comisión de Desarrollo Sostenible la integración de estos temas. Nadie ignora
las cifras alarmantes de los patrones insostenibles de consumo, las
limitaciones en el acceso a la energía y la excesiva contaminación que, de
conjunto con los altos índices de vulnerabilidad ante el Cambio Climático
constituyen una amenaza para la estabilidad y la subsistencia del mundo y
especialmente para los países en desarrollo y los pequeños Estados Insulares.
Cuba, consciente de estos retos, ha defendido una política de sostenibilidad
basada en el reconocimiento de los principios emanados de las principales
cumbres y conferencias internacionales y la implementación de los acuerdos
multilaterales de los que es parte. La falta de recursos financieros, la
transferencia de tecnología y la creación de capacidades siguen constituyendo
los principales requerimientos y limitaciones de nuestros países.
La defensa de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, de conjunto
con la promoción de las fuentes alternativas de energía, el incremento de la
producción agrícola sobre bases sostenibles y la seguridad alimentaria, así
como el fortalecimiento de la integración y la coordinación para su
implementación deben ser las medidas a tomar en un corto plazo, lo que se
impone de inmediato, es una revolución energética.
En Cuba estos cambios fueron realizados a partir del análisis de las
principales limitaciones del Sistema Electroenergético Nacional agravada por
la persistencia de una política económica hostil impuesta por la potencia más
poderosa del mundo. En este sentido, las principales tareas han consistido no
solo en la sustitución de todas las luminarias incandescentes, sino también en
el reciclaje masivo de todos los equipos domésticos, comerciales, industriales,
transporte y de uso social y fundamentalmente el cumplimiento de tareas
sensibles a la población, como es la atención a casos sociales, a niños
desnutridos.
A esto hay que añadir el fomento y puesta en marcha en el país, del
programa relativo a las energías renovables, la ejecución de programas de
I+D en función de la adaptación y mitigación del Cambio Climático, de
conjunto con el intercambio de información y la promoción de datos, así
como la existencia de diversos proyectos para la eliminación de Sustancias
Agotadoras de la Capa de Ozono y la implementación del programa de acción
en materia de químicos y de producción mas limpia, esfuerzos nacionales que
han estado acompañados por la ejecución de los acuerdos de Cooperación
Sur Sur, particularmente el éxito de la Alternativa Bolivariana para las
Américas, como iniciativa de integración regional.
El reconocimiento de Cuba a nivel internacional de que cumple cabalmente
con los principios y acciones que sustentan el desarrollo sostenible, es una
prueba irrefutable de lo que se puede lograr cuando existe la voluntad política
y el apoyo de los ciudadanos en el cumplimiento de las metas y objetivos
trazados. Estas acciones lejos de tranquilizarnos nos obliga a trabajar más
duro sobre la base de nuestras prioridades. Exhortamos por tanto, que se
establezcan de acuerdo con las realidades y necesidades específicas de cada
país, compromisos reales para la solución integral de los temas que aquí se
debaten, una de las vías para erradicar la pobreza, mejorar la calidad de vida
de la población, siendo consecuentes con el sentido de lo que debe ser la
sostenibilidad.
Ante todo quisiéramos expresar nuestro beneplácito con su elección y la
encomiable labor que realiza, estando seguros del éxito de ésta y las futuras
sesiones del trabajo bajo su conducción. Cuba se adhiere a lo expresado por
el delegado de Pakistán en representación del G-77+ China.
Para nadie es un secreto el por qué discutimos hoy, en el marco de la
Comisión de Desarrollo Sostenible la integración de estos temas. Nadie ignora
las cifras alarmantes de los patrones insostenibles de consumo, las
limitaciones en el acceso a la energía y la excesiva contaminación que, de
conjunto con los altos índices de vulnerabilidad ante el Cambio Climático
constituyen una amenaza para la estabilidad y la subsistencia del mundo y
especialmente para los países en desarrollo y los pequeños Estados Insulares.
Cuba, consciente de estos retos, ha defendido una política de sostenibilidad
basada en el reconocimiento de los principios emanados de las principales
cumbres y conferencias internacionales y la implementación de los acuerdos
multilaterales de los que es parte. La falta de recursos financieros, la
transferencia de tecnología y la creación de capacidades siguen constituyendo
los principales requerimientos y limitaciones de nuestros países.
La defensa de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, de conjunto
con la promoción de las fuentes alternativas de energía, el incremento de la
producción agrícola sobre bases sostenibles y la seguridad alimentaria, así
como el fortalecimiento de la integración y la coordinación para su
implementación deben ser las medidas a tomar en un corto plazo, lo que se
impone de inmediato, es una revolución energética.
En Cuba estos cambios fueron realizados a partir del análisis de las
principales limitaciones del Sistema Electroenergético Nacional agravada por
la persistencia de una política económica hostil impuesta por la potencia más
poderosa del mundo. En este sentido, las principales tareas han consistido no
solo en la sustitución de todas las luminarias incandescentes, sino también en
el reciclaje masivo de todos los equipos domésticos, comerciales, industriales,
transporte y de uso social y fundamentalmente el cumplimiento de tareas
sensibles a la población, como es la atención a casos sociales, a niños
desnutridos.
A esto hay que añadir el fomento y puesta en marcha en el país, del
programa relativo a las energías renovables, la ejecución de programas de
I+D en función de la adaptación y mitigación del Cambio Climático, de
conjunto con el intercambio de información y la promoción de datos, así
como la existencia de diversos proyectos para la eliminación de Sustancias
Agotadoras de la Capa de Ozono y la implementación del programa de acción
en materia de químicos y de producción mas limpia, esfuerzos nacionales que
han estado acompañados por la ejecución de los acuerdos de Cooperación
Sur Sur, particularmente el éxito de la Alternativa Bolivariana para las
Américas, como iniciativa de integración regional.
El reconocimiento de Cuba a nivel internacional de que cumple cabalmente
con los principios y acciones que sustentan el desarrollo sostenible, es una
prueba irrefutable de lo que se puede lograr cuando existe la voluntad política
y el apoyo de los ciudadanos en el cumplimiento de las metas y objetivos
trazados. Estas acciones lejos de tranquilizarnos nos obliga a trabajar más
duro sobre la base de nuestras prioridades. Exhortamos por tanto, que se
establezcan de acuerdo con las realidades y necesidades específicas de cada
país, compromisos reales para la solución integral de los temas que aquí se
debaten, una de las vías para erradicar la pobreza, mejorar la calidad de vida
de la población, siendo consecuentes con el sentido de lo que debe ser la
sostenibilidad.
Stakeholders